jueves, 2 de diciembre de 2010

"Se ha dado una fusión entre algunos rasgos de los cultos solares con la figura de Cristo"

El antropólogo español Manuel Gutiérrez es un convencido de la calidad intrínseca al hombre de ciertos fenómenos, elementos que han sido expresados y representados en distintas culturas aunque de un modo más parecido de lo que creemos. El sol es un tema recurrente y por ello el Seminario de Estudios Narrativos (SEN) del Centro de Investigaciones Sociológicas, Económicas, Políticas y Antropológicas (CISEPA) junto al Programa de Estudios Andinos (PEA) de la Escuela de Posgrado, organizó el ciclo de conferencias Mitos y cultos solares de Oriente y de América, en el cual Gutiérrez habló sobre El sol mesoamericano. Mitos y rituales. Además, nos contó acerca de la defensa de los pueblos tribales que emprende a través de la organziación internacional Survival.

¿Cómo han evolucionado en el tiempo los mitos y cultos del sol?

Lo que ocurre con los cultos solares es que en nuestro tiempo están ya muy de capa caída. Fueron muy importantes en la época prehispánica, pero hoy, salvo en poblaciones quizá muy marginales, no hay propiamente cultos solares. Estamos hablando tanto en los Andes como en Sudamérica, de poblaciones que han sido profundamente cristianizadas. Lo que se ha dado es una fusión entre algunos rasgos de los cultos solares con la figura de Cristo. Lo cual, por otro lado, no es nada extraño dentro de la propia perspectiva cristiana. Hay denominaciones clásicas, sobre todo de la figura de Jesús Sacramentado, visto como sol de Justicia.


¿Hay coincidencias en la región con respecto a los mitos?

Yo creo que sí. En general los antropólogos tendemos a ser profundamente relativistas y ante algunos temas titubeamos. No estamos muy seguros, incluso retrocedemos, porque nos da la impresión que nos encontramos ante algo universal. Y la relación del sol con la polaridad luz-oscuridad, casi me atrevería a decir con todas las cautelas típicas del antropólogo que nunca se atreve a decir nada, que es universal. Si esa oposición es universal el sol está jugando un papel básico respecto a esa oposición. Es la radicalidad de la oposición la que genera el relato mítico, el ritual, la búsqueda de mediaciones. Algunas experiencias que son así polares.


Para Lévi-Strauss los mitos se manifiestan como relatos, para ti son más prácticas sociales.

Es muy frecuente que los mitos no estén tan organizados narrativamente como un relato. En la práctica social los mitos funcionan y aparecen como fragmentos desordenados de un relato que en realidad es virtual, que nunca existe como tal. A un extranjero o a un niño es posible que se le cuente un mito en forma de relato, pero en la vida social, como ya son conocidos, se usan nada más que fragmentos.
Lévi-Strauss los trataba como relatos por el tipo de trabajo que hacía, que era mostrar la estructura lógica de los mitos. Pero, si uno no busca fijarse tanto en la estructura lógica sino en el papel social que el relato desempeña, entonces ya no interesa mucho la lógica sino la pragmática, el uso. Trabajo desde la perspectiva de la pragmática porque me interesa cómo se usan los mitos. Estos se usan muchas veces en las disputas de poder, para desprestigiar a otro o para justificar algo moralmente dudoso.


¿Sigue el sol siendo un elemento de culto en el imaginario de los pueblos indígenas de la América de hoy?

Creo que está, pero muy oculto, detrás de la propia figura de Cristo. Tenemos testimonios que hace unos 60 años en Guatemala, algunas personas mayores pertenecientes a los indígenas cakchiqueles y tz'utujiles, se inclinaban al amanecer y hacían una pequeña plegaria. Tenemos información de que esa plegaria estaba dirigida específicamente al sol. Es decir, hay un solapamiento de significados, no una mezcla. Son dos cosas, por ejemplo, el Corpus Cristi es el sol y es Cristo; algo que a veces nos choca por estar acostumbrados a que las cosas son una u otra.


Formas parte del comité ejecutivo de Survival, ¿qué posición tienes sobre la integración de los indígenas?

Survival es una organización muy especial, ya que está específicamente enfocada a los llamados pueblos tribales. Defiende grupos muy pequeños amenazados por la integración y la desterritorialización. Cuando se trata de este tipo de pueblos estamos absolutamente en contra de cualquier integración, porque esos pueblos no la quieren. Hacemos campañas para que se respete la voluntad de esos pocos seres humanos que no quieren estar integrados. A los pueblos que sí quieren beneficiarse con la integración manteniendo su identidad y negociando, no les dedicamos tanta atención porque generalmente tienen sus propias organizaciones indígenas que los defienden.


Entrevista para Puntoedu de la Pontificia Universidad Católica del Perú
Texto: Florence Couillaud
Foto: Franz Krajnik

viernes, 12 de noviembre de 2010

"Prohibir el velo u obligar a llevarlo son las dos caras de una misma moneda"

Cruzarse en Europa con mujeres musulmanas cubiertas de los pies a la cabeza es una situación común que estaría a punto de cambiar. Desde nuestra mirada occidental nos preguntamos si las mujeres con velo se sienten cómodas con una vestimenta que luce como una barrera al mundo exterior. Muchas de ellas luchan por su liberación, pero otras reivindican sus costumbres y se niegan a acatar la ley que desde 2011 no les permitirá usar el controvertido traje en los espacios públicos de Francia. Cecilia Baeza, politóloga franco-chilena y ponente del Coloquio Franco Andino de Derechos Humanos Constitución e Interculturalidad que organizó IDEHPUCP y la Cooperación Regional Francesa para los Países Andinos, nos comenta de qué manera las libertades del modelo francés están en juego.
Cecilia Baeza - Politóloga de Sciences Po Paris.

El debate sobre el velo islámico ha pasado por varios momentos en Francia, ¿cuáles son?

Desde fines de los ochenta hubo muchachas musulmanas adolescentes que llegaban al colegio con el yihab (velo parcial que cubre el cabello) porque a cierta edad se lo tienen que poner. Como la escuela pública es laica se cuestionó si este acto era proselitismo y el Estado les dio autonomía a los directores de los colegios para iniciar un diálogo con estas alumnas y resolver el tema localmente.

Luego, el contexto internacional de los atentados del 11 de septiembre de 2001 provocó un miedo al islam muy fuerte, algo que también influenció a los mismos musulmanes que como cualquier grupo discriminado exacerbaron el orgullo de su identidad para defenderla. A partir de entonces más muchachas llegaron a la escuela con velo. Aunque cuando se habló del tema parecía que eran miles, pero en realidad fueron aproximadamente 120 casos. Surgió el tema del maltrato a la mujer en los países musulmanes que luchan por sacarse el velo, sin embargo en Francia muchas reclaman llevarlo. Esto pareció como contradictorio al movimiento de emancipación de las mujeres. El debate generado en la opinión pública fue llevado a lo político y en abril del 2004 se aprobó la ley que prohíbe portar cualquier signo religioso en las escuelas, para ser equitativo con todas las religiones.


Sin embargo la polémica gira en torno al islamismo...

No todas las religiones se expresan de la misma manera y en el islam son las mujeres quienes llevan el signo más visible. A pesar de que la ley se aplicaba a todas las religiones, lo que estaba detrás apuntaba en particular al velo islámico.

Nos gustaría que la islamofobia viniera sólo de los sectores de la extrema derecha, pero está más generalizada. Cualquier práctica religiosa se ve como extremista. En Suecia, Bélgica, Francia, Hungría, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, los partidos de extrema derecha están teniendo representación política, tanto en los parlamentos como a nivel local y regional. Si bien son partidos distintos, tienen un nuevo punto en común: el rechazo al islam. Articulan el discurso de defensa de la identidad nacional con un discurso de rechazo muy explícito.

No se quiere que esas mujeres trabajen o vayan a la escuela, tienen el derecho de llevar el velo en la casa. Si eso se hace en el nombre de la emancipación de la mujer no creo que se esté ayudando. Al contrario, hacen falta mecanismos que en concreto permitan que una mujer sea autónoma.


El concepto de laicidad permite optar por alguna creencia religiosa, ¿está cambiando?

Desde la revolución francesa y la separación del Estado en 1905 Francia es el país más secular de Europa. Además, es el país con mayor presencia musulmana. La laicidad es un concepto ambiguo. Hasta el momento no hemos encontrado el modus vivendi de cómo tratar la cuestión de la diferencia en la sociedad francesa. El hecho de que se prohibiera el velo en las escuelas ha polarizado a la opinión pública. Estamos fomentando la radicalización de una parte de la población musulmana porque no hemos encontrado la manera de integrar esa diferencia de acuerdo con principios como la laicidad, que normalmente permite el pluralismo.


Y además en septiembre de este año se aprobó la ley que prohíbe el uso del velo integral en los espacios públicos.

El velo integral, es decir el niqab (que deja ver los ojos y llega hasta los tobillos) y la burqa (que cubre hasta los ojos), son una expresión religiosa más fuerte que el velo del pelo, aunque minoritaria hasta en los países musulmanes. Correspondería a una práctica religiosa más conservadora e incluso fundamentalista.

La ley que se aprobó y entrará en vigencia el próximo año no nombra explícitamente al velo integral, se refiere a cualquier cosa que esconda la cara de las personas en el espacio público con ciertas excepciones para algunos oficios. Si alguien no cumple deberá pasar por una lección de ciudadanía y si se niega a sacárselo tendrá una multa de 150 euros. En realidad es algo simbólico, porque no sé si vaya a ser efectiva de verdad, va ser muy complicado controlar la calle. Pero creo que tendrá un impacto sobre las demandas de naturalización para los inmigrantes, porque esta ley ya es parte de los requerimientos para nacionalizarse como francés.

Pienso que ha llegado el punto en que prohibir el velo u obligar a llevarlo son las dos caras de una misma moneda, es una tremenda imposición del Estado sobre el cuerpo de la mujer. A pesar que esto se haga en el nombre de los derechos de la mujer, me parece que interviene directamente sobre los derechos individuales de las mujeres a decidir por ellas mismas.


¿Qué dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH)?

Este tribunal al que acuden los ciudadanos de los países miembros cuando han agotado todas las posibilidades en su Estado, recibió dos casos muy sonados relacionados al velo. Uno de Turquía y otro de Francia. En ambos casos perdieron los demandantes. El caso turco es sobre la estudiante de medicina Leyla Sahin, quien fue excluida de la Universidad de Estambul por llevar el velo. El caso francés fue de dos muchachas que habían sido expulsadas de su escuela.

Recordemos que luego de la caída del imperio otomano Turquía se inspiró en Francia para construir su sistema legal. Es un país donde la laicidad es cofundadora del Estado y se aplica aún más fuerte, ya que en Francia no está prohibido portar el velo en la universidad porque se considera que son mujeres adultas.

En 2004 el TEDH falló a favor del Estado turco, en pleno debate sobre la ley del velo en los colegios de Francia. Los argumentos del TEDH se fundaron en que las razones por las cuales el Estado turco prohibía el uso del velo eran legítimas, la laicidad como garantía del pluralismo, temas de seguridad y orden público. El TEDH recalcó que no hay consenso en Europa y no quiere orientar ni dar una respuesta que pueda ser aplicable a todos los Estados porque cada Estado soberano tiene su propia gestión.


Texto: Florence Couillaud
Foto: Gonzalo Silva